"Y me fui, como se van las cosas que no tienen mucho sentido. Con la rabia en el pecho, latiendo sin parar, sabiendo que seguramente serían las últimas palabras que le diría. No iba a esperarlo, o al menos, no iba a esperar a que me llamara. Había desconectado el timbre de casa. No quería saber si él había subido las escaleras para venir a buscarme, o a disculparse, vete tú a saber. Ahora simplemente no quería saber de él...o quizás sí, quién sabe."